Direccion

Luís Braille, 03010 (Alicante)

Correo electrónico

eidos@psicologos.eu

Teléfono

629 667 213

Claves de Autopsicología: La trampa de la depresión

Claves de Autopsicología: La trampa de la depresión

«Incapaz de escribir una letra. Dioses amenazantes. Me siento exiliada en una estrella fría, incapaz de sentir nada, excepto un irremediable entumecimiento horrible».

Diarios (1957), Sylvia Plath

En este repaso por algunos de los capítulos de mi libro, me detengo en un problema complejo, doloroso, incierto. El síndrome depresivo suele coexistir con otros trastornos mentales. No es fácil manejar este trastorno en un formato de autopsicología, aunque no obstante te animo a ello. Siempre que encuentres manejables tus síntomas. De otra forma, piensa en acudir a terapia.

La depresión es una enfermedad mental común que afecta a millones de personas en todo el mundo. A menudo se describe como una sensación de tristeza profunda, pérdida de interés en las actividades cotidianas y una sensación de falta de energía y motivación. La depresión puede afectar a personas de todas las edades, géneros y culturas, y puede ser causada por una combinación de factores genéticos, biológicos, psicológicos y ambientales.

Una de las trampas más peligrosas de la depresión es su capacidad para hacernos sentir como si estuviéramos atrapados. Cuando estamos deprimidos, a menudo nos sentimos incapaces de hacer cualquier cosa y como si no hubiera ninguna salida. Esta trampa puede hacernos sentir impotentes y desesperados, lo que puede empeorar aún más nuestra depresión.

Es importante tener en cuenta que esta sensación de estar atrapado es una ilusión. Aunque puede ser difícil ver una salida en este momento, siempre hay opciones disponibles para nosotros. Uno de los primeros pasos para superar la trampa de la depresión es reconocer que estamos atrapados en ella. Aceptar nuestra situación y pedir ayuda puede ser un gran paso hacia la recuperación.

Es importante recordar que la recuperación de la depresión es un proceso. No sucede de la noche a la mañana y puede haber altibajos en el camino. Es importante ser amable y compasivo con nosotros mismos durante este tiempo y no esperar una recuperación instantánea.

En mi libro de Autopsicología despliego un decálogo para hacer frente a este proceso. Es siempre un primer paso. Son premisas que procede consideres para rehabilitarte frente a la vida que nos está esperando para ayudarnos a ofrecer la mejor versión de nosotros mismos. ¡A qué estas esperando!

Es importante volcarnos en activarnos física y mentalmente. La activación comportamental es central. Revisa en qué medida te has mostrado activo en los últimos meses. Debes mostrarte decidido a movilizarte, en todos los sentidos: física, emocional y mentalmente para vencer tu apatía y pasividad.

Lo que te dices a ti mismo también es muy relevante. Beck, el padre de la terapia cognitiva para la depresión profundiza en el modo de pensar del cerebro deprimido. Considera que los pensamientos automáticos aparecen espontáneamente, tienen un carácter negativo y un componente irracional. Los aceptamos como verdaderos (sin mediar ningún proceso de comprobación) y conllevan intensas emociones negativas.

Te propongo para acabar un pequeño ejercicio, para tomar conciencia, y para mejorar tu estado de ánimo negativo:

Puedes escribir en un diario, un blog o simplemente en un papel lo que sientes. La escritura puede ayudarte a procesar tus emociones y pensamientos, lo que puede ayudarte a encontrar soluciones y ver las cosas con más claridad. También puede ser útil escribir tus pensamientos y emociones positivas, incluso si no te sientes de esa manera en el momento. Esto puede ayudarte a crear un registro positivo

Encontrarás más ideas de Autopsicología, y ejercicios con un mayor desarrollo y explicación en mi libro Autopsicología, ejercicios y claves para una buena salud mental, en Editorial Almuzara, que podrás pedir en tu librería o adquirir en Internet

Alberto Bermejo
Psicólogo Especialista en Psicología Clínica

Gabinete de Psicología Eidos (Alicante)

www.psicologos.eu

eidos@psicologos.eu

Síguenos en nuestras Redes Sociales:

AUTOPSICOLOGÍA
Ejercicios y claves para una buena salud mental

Claves de Autopsicología: Afrontar la ansiedad y el estrés

Claves de Autopsicología: Afrontar la ansiedad y el estrés

¿No puedes tratar un alma enferma, arrancar de la memoria un dolor arraigado, borrar una angustia grabada en la mente y, con un dulce antídoto que haga olvidar, extraer lo que ahoga su pecho y le oprime el corazón? En eso el paciente debe ser su propio médico […].

Macbeth (1606), William Shakespeare

Shakespeare ya describía en 1606 la angustia, el dolor emocional. ¡E incluso nos proponía una receta de Autopsicología! Volvamos sobre lo andado, revisemos nuevamente lo que sabemos y conocemos, en breve, sobre el problema más común en nuestros días.

En diversos escritos y artículos (y en mi libro) he descrito la ansiedad como un sentimiento o emoción adaptativa que nos resulta de gran utilidad en nuestra cotidiana vida, por tratarse de un sistema de alerta (en ocasiones con incidencia psicopatológica, cuando deriva en un trastorno de ansiedad). Hablamos de un “trastorno” de la “ansiedad”; porque indudablemente la ansiedad no podemos eliminarla, fracturarla, esconderla…. Forma parte del juego de la vida.

Los humanos corremos a nuestro médico de cabecera a reclamar la píldora milagrosa que elimine la angustia y el dolor psicológico. ¿Pero acaso la píldora va a hacer desaparecer tus problemas vitales, tus dificultades personales, en la base (muy probablemente) de tu respuesta de ansiedad? No lo va a hacer. Y no existe la píldora o la herramienta (algunos me la piden) que te haga olvidar el dolor, el trauma, los conflictos, los problemas…

Todos nosotros deberíamos conocer los aspectos centrales, muy resumidamente, que son los responsables de la respuesta de estrés o ansiedad:

  1. Estamos vivos, ergo, nos emocionamos, sentimos. También el miedo.
  2. Ante la adversidad, ante un estímulo ansiógeno (puede ser producto de la imaginación, el recuerdo o la anticipación) respondemos adaptativamente con una activación del sistema nervioso autónomo (SNA) que regula funciones vitales de importancia. Ante el peligro, o ante una situación complicada, nos alertamos y respondemos atacando (de ser real), paralizándonos, o huyendo (la mayoría de las veces, física o psicológicamente).
  3. Si nuestra respuesta psicofisiológica (descrita en el punto 2) la valoramos de forma razonable, la percibimos como adaptativa, si comprendemos lo que está ocurriendo, si toleramos cierto nivel de malestar… esta respuesta de estrés o ansiedad será muy puntual y delimitada a dicho momento.
  4. Si dicha respuesta física y psicológica, aparece con frecuencia en el marco de un problema determinado y podemos manejarlo, podremos también tolerar la situación e incluso buscar una solución a los problemas. Nos adaptamos.
  5. Si lo que describo en los puntos 3 y 4 lo percibimos como injusto, indeseable, intolerable, doloroso o no lo comprendemos, si nuestra respuesta emocional es inapropiada, estaremos generando un nivel de distrés y ansiedad elevado, que con el tiempo puede trocar en un trastorno de ansiedad, de los múltiples que tenemos descritos que afectan a nuestro bienestar emocional.

Los seres humanos, en nuestro inhábil manejo de nuestra respuesta emocional, haciéndonos trampas con la mente, hemos convertido lo que es una alerta útil para nuestra supervivencia en un mecanismo de incapacitación psíquica que afecta profundamente nuestra vida cotidiana y nos descoloca vitalmente. Otorgamos demasiado espacio mental innecesario a nuestros miedos, a nuestras incomodidades, anticipando dolores que nunca aparecerán.

Estamos atrapados por el pasado y el futuro (el auténtico germen de la angustia), nos anclamos en una de estas entelequias temporales, esencialmente inexistentes, que solo podemos validar conceptualmente. Porque lo único que hacemos es navegar en un único presente, eterno y singular presente. Sólo existe este momento.  Carpe Diem, ya nos exhortaban nuestros clásicos.  Si nos quedamos atrapados en estos dos fantasmas, un tanto como le ocurrió al Scrooge de Dickens, nuestras experiencias, el discurrir de nuestra vida carecerá de gracia y fuerza vital, y experimentaremos el paso por este tránsito como anestesiados, lo opuesto a la expresión de la felicidad: desapego, angustia y desánimo

Te ruego que sientas la vida como una sucesión invaluable de acontecimientos y experiencias únicas. Como un auténtico regalo, en cada instante posible, y experiméntalo como si cada momento fuera el último, el único. Esfuérzate en activar tus cinco sentidos y captar todo lo que sucede frente a ti, refuerza tu capacidad de darte cuenta de la vida que pasa ante tus ojos.  

Te propongo para acabar un pequeño ejercicio, para tomar conciencia, y para reducir tu respuesta de ansiedad.

  1. Siéntate en un lugar confortable.
  2. Cierra tus ojos.
  3. Realiza alguno de los ejercicios que tengas a mano para relajar tu musculatura.
  4. Toma conciencia de tu respiración. Respira lenta y profundamente. Mas en el momento de exhalar, piensa en una palabra-mantra: “tranquilidad”, “relax”, o “paz” u otra que te guste más.
  5. Continúa así durante 10 ó 20 minutos.
  6. Al acabar, siéntate un momento, antes de ir a tus actividades cotidianas. Practica con frecuencia.

Encontrarás más ideas de Autopsicología, y ejercicios con un mayor desarrollo y explicación en mi libro Autopsicología, ejercicios y claves para una buena salud mental, en Editorial Almuzara, que podrás pedir en tu librería o adquirir en Internet (abajo, enlace).

Alberto Bermejo
Psicólogo Especialista en Psicología Clínica

Gabinete de Psicología Eidos (Alicante)

www.psicologos.eu

eidos@psicologos.eu

Síguenos en nuestras Redes Sociales:

AUTOPSICOLOGÍA
Ejercicios y claves para una buena salud mental

En el Día Mundial de la Salud Mental elige VIVIR, elige AUTOPSICOLOGÍA.

En el Día Mundial de la Salud Mental elige VIVIR, elige AUTOPSICOLOGÍA.

Demasiados artículos dedicados a la dramática situación de la psicología clínica en España. Nuestros ufanos próceres (políticos) sacan pecho afirmando que tenemos los mejores registros de salud, de bienestar social (atención hospitalaria) y lo cierto es que si se trata de hablar de salud mental, quienes nos gobiernan (y los que  vendrán, seguramente) terminan escondiéndose, avergonzados, porque estamos a la cola de Europa en el cuidado público de la salud mental.

Pues debemos recordarlo, con más motivo ya que esta semana pasada (el 10 de octubre) se conmemoraba (por no enrojecer al usar el término “celebraba”) el Día Mundial de la Salud Mental. Es triste recordar aún que somos líderes en el consumo mundial de psicofármacos, y líderes europeos respecto del consumo de ansiolíticos (benzodiacepinas). ¿Por qué tenemos tanta afición a las pastillas en este país? Tengo fresco en mi mente el recuerdo de mi abuela “recetándome” para todo el controvertido optalidón un día sí y otro también.

No debemos olvidar que un psicofármaco no soluciona un problema psicosocial. Puede ser mayormente efectivo ante problemas psicológicos o psiquiátricos de etiología orgánica, estructural, pero es menos eficaz en problemas funcionales. Considero, como psicólogo clínico, que los poderes públicos deberían concienciar a la población para fortalecer la confianza en los profesionales de salud mental, especialmente los psicólogos clínicos. Los más preparados para ayudar a los pacientes a afrontar la dura tarea de vivir. Porque, no nos olvidemos, la vida encierra luces y sombras. ¡Reclamamos más inversión de los gobiernos en salud mental!

El consumo de  psicofármacos ansiolíticos es disparatado, especialmente en España. Uno de cada cinco pacientes en atención primaria sufre un trastorno de ansiedad, de acuerdo con los datos de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS), a la que pertenezco; pero es más, los trastornos de ansiedad están implicados en la mitad de las consultas de los pacientes, ya que estos no siempre son conscientes de su problema principal y con frecuencia acuden preocupados por síntomas característicos de la ansiedad, como trastornos digestivos, taquicardias, dolores, etc. ¿Qué nos pasa? ¿Por qué arruinamos nuestra vida de este modo? ¿Por qué nos mantenemos en nuestro particular cuadro de evitación de experiencias vitales, que es lo que encontramos en la base de muchos problemas de ansiedad?

En las tres últimas décadas se ha avanzado extraordinariamente en el ámbito de la salud mental. La investigación ha reportado notables progresos terapéuticos y un amplio conocimiento de la conducta del ser humano, la psicopatología y su tratamiento. En el ámbito científico hemos superado aproximaciones psicoanalíticas, abordando nuevas dimensiones de tratamiento desde el marco cognitivo-conductual. Personalmente me siento muy confortable con las nuevas orientaciones cognitivas de Tercera Generación: Aceptación y Compromiso, Dialéctico Conductual, Mindfulness, Terapias contextuales…

¡Nadie debe resignarse a padecer un trastorno mental o psicológico! Disponemos de herramientas y recursos para aliviar el malestar emocional. No siempre es necesario acabar en el médico de cabecera. Pero si lo necesitas, pide recurso al especialista (psicólogo clínico o psiquiatría). En otras ocasiones sí que será necesario un control psicofarmacológico.  Podemos dejar a un lado el sufrimiento. Está en nuestra mano buscar el bienestar y desarrollar estilos de comportamiento más saludables.

En circunstancias graves, bajo presiones intensas de tipo psicosocial o al sufrir determinados vaivenes emocionales, la mejor alternativa es consultar a un psicólogo clínico experto y someterte a una terapia adecuada a tu problema. Confía en tu psicólogo o psicóloga clínica. Como ayuda o alternativa, hace unos meses publiqué en Editorial Almuzara el libro: AUTOPSICOLOGÍA Ejercicios y claves para una buena salud mental, que también puedo recomendarte. En este libro de Autopsicología contarás con informaciones prácticas, buenas propuestas, consejos expertos y la mejor guía profesional.

No seré yo quien diga que los psicofármacos no son eficaces. Lo son y mucho. En general, la toma de una pauta ansiolítica en un lapso breve de tiempo elimina la sensación molesta de ansiedad, o la angustia. Claro que lo que no resuelve es nuestro problema de base: el problema de pareja o de trabajo, la discusión con un amigo, la ruptura de un acuerdo, la pérdida de un privilegio, el estrés general, etc. Aprender a manejar la ansiedad implica aprender a manejar también los problemas que la ocasionan; y no hay fármacos que resuelvan este tipo de situaciones problemáticas.

Vive con AUTOPSICOLOGÍA. No nos inventemos nuevas “enfermedades de la mente”. La vida en ocasiones es complicada. Pero la mayor parte de nuestros problemas son adaptativos, y podemos hacerles frente con eficacia si estamos en las mejores manos, con los mejores profesionales. No lo olvides, ¡Están cerca de ti!.

Alberto Bermejo
Psicólogo Especialista en Psicología Clínica

Gabinete de Psicología Eidos (Alicante)

www.psicologos.eu

eidos@psicologos.eu

Síguenos en nuestras Redes Sociales:

AUTOPSICOLOGÍA
Ejercicios y claves para una buena salud mental

Claves de Autopsicología: La calma de la mente

Claves de Autopsicología: La calma de la mente

“No se pueden detener las olas, pero podemos aprender a surfearlas”

Jon Kabat-Zinn

Es fascinante la historia del profesor Jon Kabat-Zinn, y lo homenajeo humildemente incluyendo en este artículo una de sus afamadas reflexiones. Kabat-Zinn es el padre de lo que todos conocemos como mindfulness. Pero realmente no sería tanto el padre, como el tío, porque el verdadero creador de esta particular adaptación de la meditación al entorno occidental fue establecida por Thich Nhat Hanh, del que hablaremos en otra ocasión.

Kabat-Zinn es biólogo molecular, muy experimentado en zen, yoga y budismo. Durante una charla de Philip Kapleau, autor de Los Tres Pilares del Zen, quedó entusiasmado por todo lo relativo a la meditación y la atención plena. Por su pulso científico decidió fundar el Centro de Atención Plena en Medicina, Atención de la Salud y Sociedad, y la Clínica de Reducción de Estrés en 1979. También es el creador e impulsor del exitoso programa “MBSR”, Reducción de Estrés Basado en Mindfulness. Este científico nos ha facilitado muchas herramientas, ideas e investigación que nos permite a los psicólogos clínicos de hoy en día, aplicar sus técnicas (no solo las suyas) a resolver una parte importante de los problemas de salud mental de nuestros pacientes.

Nuestra mente, a menudo, es un desconcierto de ideas, preocupaciones e imágenes perturbadoras. Según las investigaciones a que tenemos acceso, buena parte de los trastornos de salud mental más conocidos se desenvuelven con una amplia parafernalia mental caracterizada por incomodidad, cháchara (autodiálogos inapropiados) y mucho desorden psicológico, amén de la angustia y estrés consiguientes. Nos alejamos de la lucidez, de la serenidad. Observamos nuestra vida como un puzzle descompuesto en piezas que no encajan entre sí.

Y es el momento de reconectar. De buscar la calma de la mente.

Siempre busqué la conexión. Me acerqué a la meditación años atrás en el marco de la práctica del yoga, antes de mi formación como psicólogo, y no he dejado de investigar y trabajar en esta área, formándome ampliamente.

Te propongo que cada día busques un tiempo para el descanso de la mente. Una eterna hiperproductividad no tiene sentido y es contraria a nuestra naturaleza. Genera un gran estrés y nos descompone como individuos. Cultivar cierta paz interior nos enriquece como seres humanos que somos.

La práctica regular de mindfulness reduce la activación psicofisiológica, estimula la plasticidad cerebral, refuerza el sistema inmune e impacta positivamente en nuestra salud emocional. Te invito a realizar un viaje a lo más profundo, una fórmula particular de reconexión interna.

El mindfulness es mucho más que prestar atención. Estriba en cómo prestamos atención. Desarrolla tu capacidad de estar plenamente alerta aquí, y ahora. Sin juzgar, con bondad, aceptación y apertura. En esta mirada interior eres responsable de establecer la conexión contigo mismo. Siéntate. Silencio. Respira. Atiende. Conecta. Fluye.

Practica este ejercicio que te sugiero. Conecta. Cierra suavemente los ojos. Hazte uno con el silencio. Con la espalda erguida, adopta la postura más cómoda y relaja el cuerpo los primeros minutos. Toma conciencia del ejercicio y diluye la carga mental. Pon el foco en tu respiración, lenta y suave. El ritmo de tu respirar es el ritmo de la vida. La atención consciente en este ejercicio previo es en tu respiración, pero si la mente se dispersa, vuelve amablemente a centrar tu atención en la respiración.  ¡Ya estás preparado para iniciar cualquier práctica de mindfulness!

En mi libro de AUTOPSICOLOGÍA Ejercicios y claves para una buena salud mental encontrarás diversos ejercicios que te ayudarán a reconectar.

Alberto Bermejo
Psicólogo Especialista en Psicología Clínica

Gabinete de Psicología Eidos (Alicante)

www.psicologos.eu

eidos@psicologos.eu

Síguenos en nuestras Redes Sociales:

AUTOPSICOLOGÍA
Ejercicios y claves para una buena salud mental

Claves de Autopsicología: Autodiálogo positivo

Claves de Autopsicología: Autodiálogo positivo

“Yo he salido de Heliópolis con los Grandes de los Templos, los que guardan los medios de protección, los Señores de la Eternidad, así mismo, yo he salido de Saïs, con la Madre de los dioses; ellos me han dado sus medios de protección; yo tengo las fórmulas que ha creado el Señor del Universo, para alejar la acción causada por un dios, o una diosa, por un muerto, o una muerta… y así sucesivamente […] yo poseo las palabras para castigar al Calumniador […]. Yo pertenezco a Ra. ”

Papiro Ebers (1837-1898 a. C.), antiguo Egipto. Reino Medio

Comienzo en esta ocasión mi artículo con esta fórmula extraída del famoso Papiro Ebers (Antiguo Egipto), un ancestral tratado médico que fue descubierto por Edwin Smith en 1862 y adquirido por Georg Ebers, quien lo tradujo. En este documento se describe con todo detalle una sesión de hipnosis en un Templo del Sueño. Los adivinos egipcios dominaban las técnicas hipnóticas y conseguían llevar a los sujetos a profundos estados de trance o sueño hipnótico.

Más allá de subrayar la importancia de la hipnosis clínica en terapia psicológica, de lo cual ya hablaremos extensamente en otra oportunidad, hoy desearía destacar la clave de Autopsicología relativa a la generación de autodiálogos positivos, que no en vano, podemos emparentar con formulaciones que conectan con el poder de las hipnosugestiones.

Como psicólogo clínico me preocupan extraordinariamente los diálogos que los pacientes mantienen consigo mismos. Sin duda alguna, sus contenidos, su mensaje, está dramáticamente vinculado con sus emociones y su experiencia psicológica interior. El poder del autodiálogo en la consolidación del malestar psicológico, y en correspondencia, en su disipación, es colosal. Si todos fuéramos conscientes de la importancia de lo que nos decimos a nosotros mismos tendríamos mucho cuidado en tomar conciencia de que el cambio psicológico implica un cambio en nuestras autoverbalizaciones.

Si pasamos nuestra vida echando por tierra cada uno de nuestros gestos vitales, si nos maldecimos constantemente, si solo dibujamos futuros de pesadilla… si somos incapaces de enarbolar la bandera de nuestra autoestima al menos cada vez que abrazamos el éxito, o cuando amamos, si no añadimos en ese momento bellas palabras de autocompasión, de autoagradecimiento, si no nos referimos a nosotros mismos con los mejores términos y vocablos que podamos imaginar… nos sumergiremos en el dolor y el malestar psicológicos.

¡Y es que nuestro cerebro se cree todo lo que nos decimos! Aquí radica el poder de la autosugestión, del autodiálogo. Si sufres en este momento dolor, pregúntate, ¿Cómo me estoy hablando a mí mismo? Merece la pena ejercitarse en modificar estos patrones de interacción verbal para que desde ahora mismo nos respetemos y nos premiemos verbalmente por todo lo que hacemos bien, y por la fuerza vital que ponemos en cada momento de nuestras vidas.

La sugestión, la autosugestión, tiene que ver con influencia, con la capacidad de influir sobre los demás y al mismo tiempo de ser influidos por otros. Esto está vinculado a un determinado tipo de procesamiento cerebral automático, sin mediar análisis crítico o riguroso. Los problemas psicológicos se mantienen fundamentalmente por autoverbalizaciones disfuncionales (negativas), que interfieren en la evolución positiva del conflicto psicológico.

Al mismo tiempo es fundamental adquirir estrategias orientadas a modificar nuestra comunicación personal (interior) para fomentar un espacio mental de calma y tranquilidad y que nos ayude a distanciarnos del trastorno y reducir de este modo el estrés y nuestras preocupaciones.

Compartiendo claves de Autopsicología: AUTENTICIDAD

En mi libro dedico todo un capítulo a estas claves y reflexiones. Y además, salpico de ejercicios hipnosugestivos el resto de apartados. Aprende a autosugestionarte (¡mira cómo los deportistas de éxito se hablan a sí mismos haciendo algún gesto arrogante, para darse ánimos!) utilizando mensajes constructivos y de poder. Elimina los mensajes negativos y desafiantes, o pensamientos irracionales que vuelcas en tu interior.

Te propongo para ir terminando uno de los ejercicios (lo he adaptado un poco) que puedes encontrar en mi libro Autopsicología Ejercicios y claves para una buena salud mental.

Revisa tus pensamientos disfuncionales recurrentes y cualesquiera otros pensamientos automáticos que te generen una gran preocupación. Podrían ser: “me siento deprimido, no valgo para nada” o “tengo un aspecto que da pena verme”. Si te fijas, este tipo de autoafirmaciones son disparatadas y difícilmente pueden corresponderse con la realidad. Siéntate un momento en un lugar donde no te molesten. Cierra tus ojos y da la vuelta a estos pensamientos, convenciéndote de que el cambio lo tienes en la palma de tus manos, habla contigo mismo e imagina (son solo ejemplos, puedes adaptarlos a tu monólogo interior): “la tristeza o la alegría también dependen de lo que yo haga en cada momento, voy a mostrarme más alegre, más activo…. ¿y mi aspecto? Voy a buscar en mi armario y ponerme la ropa más bonita…. Y saldré a la calle a sentir la vida cerca de mí…” o similares.  ¡Ya verás como tu estado de ánimo cambia ostensiblemente!

Alberto Bermejo
Psicólogo Especialista en Psicología Clínica

Gabinete de Psicología Eidos (Alicante)

www.psicologos.eu

eidos@psicologos.eu

Síguenos en nuestras Redes Sociales:

AUTOPSICOLOGÍA
Ejercicios y claves para una buena salud mental