loader image

Direccion

Luís Braille, 03010 (Alicante)

Correo electrónico

eidos@psicologos.eu

Teléfono

629 667 213

¿Síndrome de estrés post vacacional?

¿Síndrome de estrés post vacacional?

En Agosto de 2010 tuve ocasión de participar como psicólogo clínico en un interesante aunque corto debate en Televisión Española (Programa “La Mañana” de TVE, conducido por Mariló Montero) en el que defendí una posición crítica frente al mal denominado trastorno de depresión (o síndrome) postvacacional. El debate lo encontraréis (min. 10)  en:

 http://www.rtve.es/mediateca/videos/20100823/manana-1/857985.shtml

Han pasado muchos años, pero el tema siempre está de actualidad cuando cerramos el mes de agosto. Me parece oportuno compartir estas reflexiones con vosotros, que habéis finalizado vacaciones o estáis en trance de terminarlas con idea de quitar hierro a esta especie de “maldición” que ocupa columnas de periódicos todos los años.

Quede dicho de entrada que el mal llamado “síndrome postvacacional” no tiene consistencia clínica desde un punto de vista psicopatológico.  O dicho en román paladino: no existe.
Hablar de síndrome en Psicología Clínica o en Medicina, implica considerar un determinado cuadro clínico o conjunto de síntomas bien definido, contrastado, presentado por un determinado trastorno. Pues aunque bien es cierto que algunos de vosotros, y yo mismo, podemos padecer de vuelta de vacaciones de cierto malestar difuso, como dolor de cabeza, desánimo, irritabilidad, apatía, insomnio, tensión, nerviosismo… e incluso los más sensibles  algunos síntomas depresivos, ansiedad, náuseas, taquicardias, sensación de ahogo, problemas estomacales, etc., no hemos de convenir que se trate de un trastorno ad hoc, ni de enfermedad alguna, ni por supuesto “síndrome”; lo que podemos sufrir es únicamente un problema de estrés, y en casos con mayor complicación, un trastorno adaptativo.  Este sí está recogido como “psicopatología”, dentro de un nivel de gravedad menor. Estos desajustes deberían ceder en muy pocos días. Si detectamos que estos “síntomas” permanecen, sí podremos tomarnos en serio el problema y consultar con un profesional (médico de cabecera o psicólogo clínico). Aunque insisto, desde mi experiencia profesional, casos de enjundia sobre este tema no hay muchos. A menudo, los problemas son otros: en ocasiones los árboles no dejan ver el bosque.

Como mortales que somos que gustamos del retozo, el bienestar, la dicha vacacional, los viajes y/o la playa, el vernos de nuevo constreñidos a nuestras exigentes tareas en oficinas y dependencias centrales, es inevitable que en cierto sentido tengamos puntualmente algún síntoma de los indicados.

El estrés es un proceso conocido de adaptación a los requerimientos del ambiente. Ante la adaptación a nuevas demandas ambientales podemos experimentar una serie de cambios o reacciones orgánicas y/o cognitivas, así como de carácter comportamental; consistentes en activación, aceleración de funciones, generación de recursos, etc. que sirven para dar respuesta a dichas demandas.  El estrés explica completamente la sintomatología presente en el pseudosíndrome postvacacional.

La reincorporación laboral implica un incremento de la responsabilidad y de las obligaciones, con todos los temores que ello conlleva y la activación psicológica consiguiente. Juntemos esto con otros problemas domésticos, sociales, de salud, etc., y tenemos servido en bandeja la reificación de un nuevo trastorno, que no es tal. No podemos considerarlo seriamente como psicopatología (con todo lo que descriptivamente ello comporta) porque deberíamos considerar también de la misma forma cualquier otro trastorno adaptativo (adaptación escolar, familiar, discusiones con los amigos, problemas físicos, etc.). No podemos psicopatologizar de continuo la vida cotidiana. Vivir acarrea sus complicaciones y algunas de ellas consiste simple y llanamente en estresarnos ante determinados cambios vitales.

Nos ayudará a superar este pseudotrastorno, el reaprender los hábitos que abandonamos antes de irnos de vacaciones, realizar un esfuerzo adicional por ser más positivos en la valoración de nuestras expectativas de relación en el trabajo, programar algunos días libres antes de iniciar el curso laboral, utilizar alguna estrategia de relajación, compartir algunas horas con los amigos de siempre, y fundamentalmente, tomárnoslo “con filosofía”.


Seamos pues más serios y prudentes. En un entorno competitivo, como el que vivimos, con el trabajo como valor de extremada calidad, escaso, ansiado por muchos actualmente, hemos de reivindicar el trabajo, no ya como deber o derecho (constitucional) que también, sino como necesidad del ser humano. El trabajo nos mantiene activos, facilita las relaciones sociales, la inactividad precipita la indolencia y la pereza , y en cambio el trabajo nos mantiene en forma (física/mental) y es un elemento integración social. El trabajo nos importa. Valorémoslo. Si le damos el valor que merece minimizaremos cualquier “síndrome” postvacacional que podamos sufrir.

¿Has sufrido amigo lector, este síndrome de depresión postvacacional?

Alberto Bermejo
Psicólogo Especialista en Psicología Clínica

Gabinete de Psicología Eidos (Alicante)

www.psicologos.eu

eidos@psicologos.eu

Síguenos en nuestras Redes Sociales:

AUTOPSICOLOGÍA
Ejercicios y claves para una buena salud mental

Música y Psicología

Música y Psicología

¿En alguna ocasión te has sentido inspirado o arrobado por un tema musical, o por tu canción favorita? ¿Acaso no hay momentos en que has sentido una respuesta emocional específica ante una melodía determinada?

Lo señaló Hans Christian Andersen, “dónde las palabras fallan, la música habla”. Hablamos los psicólogos mucho de terapia y psicoterapia, pero muy poco de otros abordajes diferenciados para resolver algunos de los trastornos mentales más comunes. Y lo cierto es que el impacto de la música en el cerebro es intenso.

La música es un conjunto de sonidos organizados de una forma codificada y dotados de significado fundamentalmente emocional (e incluso intelectual). Puede que a algunas personas la música les produzca indiferencia, pero el ritmo, la melodía, las variaciones, la armonía de una obra musical concita cambios en nuestro universo emocional, impactando en la estructura del propio cerebro. La música activa áreas del cerebro implicadas en la imitación y la empatía, donde se encuentran las neuronas espejo, que reflejan acciones e intenciones de otros como propias. El lenguaje musical es más fino, más significativo y emocional, que el propio lenguaje hablado, y además, es universal.

En Vitoria participé hace ya muchos años en un curso universitario de especialización en Musicoterapia y recuerdo aquella semana con agrado. Nos facilitaron algunos instrumentos sencillos, sin tener ni idea de música o composición, y conseguimos preparar algunos arreglos musicales y crear con dichos instrumentos, con arreglo a determinadas sensaciones o emociones que se invocaban. Fascinante.

Una melodía puede incitar a la relajación, otras a la alegría, otra nos puede producir algo de ansiedad. Un determinado ritmo puede motivarnos. La música tiene la capacidad de modificar nuestros estados de ánimo. En psicoterapia, con pacientes que padecen graves problemas de comunicación, la música puede ser un instrumento de conexión terapéutica extraordinario.

Hay estudios que arrojan datos vinculando la especialización musical con valores altos en test de inteligencia. Según algunos estudios, los chavales que recibieron lecciones de música o clases de canto obtuvieron valores más alto en test de memoria verbal que un grupo control de estudiantes sin este tipo de entrenamiento. En otra investigación, algunos pacientes que gozaban con temas musicales al piano, arpa, sintetizador o jazz lento, experimentaron menos dolor postquirúrgico en una investigación hospitalaria.

La música, los sonidos, siempre han sido una herramienta de comunicación y supervivencia para nuestros antepasados; probablemente fuera el antecedente más crítico de nuestro lenguaje. La música asimismo fomenta la creación de vínculos sociales, porque permite compartir sentimientos.

Te propongo un pequeño ejercicio, que ya sabes que siempre que puedo sugiero alguna propuesta práctica. Algún día que os encontréis especialmente tristes, escuchad tres (o más) canciones u obras musicales de alrededor de 5 minutos cada una, por este orden:

  1. 5 minutos escuchando una balada (o baladas) o música algo tristona, lenta.
  2. A continuación, escuchad 5 minutos con música neutra, que no exprese emocionalmente nada particular, pero que incluya algunas variaciones y ritmo.
  3. Finalmente, elegid 5 minutos de música alegre y motivadora.

Con este ejercicio tan sencillo es muy probable que mejore claramente tu ánimo.

La música, todas las músicas, ocupan un lugar importante en mi vida. Es una de mis grandes pasiones.  De forma que en las próximas semanas y meses compartiré cada cierto tiempo en Facebook https://www.facebook.com/GabineteEidos/ (os animo a que entréis y le deis a “me gusta”) algunas breves reflexiones y sentimientos alrededor de una determinada obra musical, que intentaré que sea novedosa, y también, por qué no, algún clásico. Os dejo con la primera de todas, que publiqué el pasado 21 de agosto, sobre el último disco de Markéta Irglová:

MÚSICA Y PSICOLOGÍA: Lila (Markéta Irglová)

La ganadora del Óscar a la mejor canción por Falling Slowly (de la inolvidable y reconciliadora “Once”) lanzó la semana pasada su tercer álbum, LILA.

Un trabajo poético, brillante y soberbio. Una oda al amor en todos los sentidos, desde el fraternal al más apasionado.

Si sufres por una dependencia emocional por amor no correspondido, o si todo el amor que entregas en tu vida regresa fracturado o artificial, escúchalo y sumérgete en el universo Irglóva.

Porque la vida sin amor, sin amar, apenas es vida. Y amar (aunque lo hagas a tu mascota, si los seres de este mundo te dan la espalda), es el gran recurso frente la infelicidad. (Enlace a Spotify en el título de la canción)

Alberto Bermejo
Psicólogo Especialista en Psicología Clínica

Gabinete de Psicología Eidos (Alicante)

www.psicologos.eu

eidos@psicologos.eu

Síguenos en nuestras Redes Sociales:

AUTOPSICOLOGÍA
Ejercicios y claves para una buena salud mental

Quería hablaros de Psicología…

Quería hablaros de Psicología…

Quería hablaros de Psicología… Si algo disfruto enormemente en esta vida (terrenal) son las caminatas. Serpentear los caminos. Antes andar que correr. Tanto monta, monta tanto. Estamos hechos de puro músculo, y hay que moverlo. Tropiezo con mis amigos Rafa y Benito (con más años a cuestas que yo y caminan mucho más) algunos sábados, pegados y apegados al Mediterráneo campellero y caminamos juntos 7 u 8 kilómetros, parlamentando de lo divino y lo humano. Pero sobre todo, de literatura. Los libros son para el verano (y no solo). Este sábado pasado les contaba las reflexiones de Sergio del Molino sobre los pijoprogres en su magnífico libro “Contra la España vacía”; Benito nos hacía su crítica sobre “Últimos días en Berlín”, de Paloma Sánchez-Garnica, autora que tuvimos ocasión de saludar recientemente en El Maestral en una presentación en Alicante de su libro; Rafa nos habló sobre los libros de su apreciado José Luis Garci, que hace poco se dejó ver por Alicante. Que yo le digo insistentemente a Rafa, que con todo lo que sabe de cine y lo que ha vivido en Alicante, debería escribir ya, su libro. Y es que a mí me ha gustado, por cierto, el cine desde que los Reyes Magos me trajeron el Cinexín. Por cierto, yo estuve trabajando con poco más de dieciséis años rotulando carteleras de cine en Cartagena…. ¡Ay, el cine! Me lo he visto casi todo (ahora más, las series), pero no tanto como mi cinéfilo amigo Rafa.

Es un sábado muy especial. Nos hizo calor, como a todos. Luego nos veríamos con más amigos en un restaurante de San Juan para disfrutar de nuestra otra pasión, los buenos vinos y la gastro. Ya estamos organizando una cata de cavas (buenos y muy buenos) a la luz de la luna, frente al mar, como todos los años, por agosto. Un botellón serio, algo pijo, pegados al mar, no de estos que montan nuestros jóvenes hijos. Que también hay que enseñarles a beber bien. ¡Que yo se lo cuento a mis hijos, que los estoy disfrutando este verano también! Estamos buscando fechas para un tour de fin de semana en Cartagena, mi ciudad natal. Que, si no has ido a Cartagena, ya estás tardando.

No dejes de viajar. El verano es un tiempo ideal para hacer grandes (y pequeños) planes de viaje. Antes que lleguen tras esta época estival los grandes destinos de viaje con Oneira club de viajeros, hay que conocer territorios cercanos y discretos. Este verano voy a descubrir la Bretaña francesa, esa región del vecino país que te transporta a la Edad Media. Mi mujer y yo tenemos todo ya planificado para pasar unos días formidables en esa mágica región. Ya lo contaré en Instagram.

Con mi amigo Alejandro tengo planificada una escapada en Tarragona para hacer senderismo y conocer algunos puntos de interés. También visitaremos El Priorat, lugar sagrado para cualquier enoturista que se precie. El Priorat cuenta con un patrimonio cultural, histórico y natural de gran valor. Si vas por Tarragona, tampoco te pierdas la Ruta del Císter. Son muchos kilómetros para andarlo todo…. Pero en ello estamos.

Antes nos espera una ruta senderista en Jávea muy pronto, y disfrutar la mejor música celta en directo en Murcia, casi preparando la cita con la Bretaña francesa, otro territorio cómplice de célticos ritmos.

Pero… ¡quería hablaros de Psicología! ¿Qué es lo que ha pasado? Me he perdido en digresiones. Es lo que tiene el verano. Ese tiempo de solaz. Deambulamos, incluso mentalmente. No nos compliquemos la vida. En ocasiones el malestar psicológico eclosiona porque estamos tan alterados y tensionados que no dejamos paso al esparcimiento, a la recreación. Te propongo, amigo lector, que olvides tu malestar…. Estas próximas semanas. Si has de recrearte en algo que no sea en las cohortes de pensamientos negativos que por ahí acechan. Déjalos de lado… haz un poco lo que aquí te muestro: abraza a tus amigos, disfruta de la buena lectura, ponte una buena peli, vete de viaje con tu pareja, haz deporte y camina mucho. Disfruta de un buen vino con amigos y no dejes de hacer planes con quienes importan. Disfruta la vida. De tus hijos.  Disfruta el Camino. Que sepamos, quizás sea uno solo. ¡Y hay que aprovecharlo!

Alberto Bermejo
Psicólogo Especialista en Psicología Clínica

Gabinete de Psicología Eidos (Alicante)

www.psicologos.eu

eidos@psicologos.eu

Síguenos en nuestras Redes Sociales:

AUTOPSICOLOGÍA
Ejercicios y claves para una buena salud mental

Claves de salud mental para un verano perfecto

Claves de salud mental para un verano perfecto

El verano es tiempo de solaz y relajación. De dejar a un lado el estrés y disponer de un tiempo de holganza. Si vives cerca del mar, como yo, puedes caminar o correr muy cerca de la playa y sentirte mucho más conectado con la naturaleza. En invierno muchas veces no nos damos cuenta que el ritmo de salud está conectado con lo natural, con lo primigenio y la vitalidad, lejos del artificio. Descubre conmigo unas cuentas claves de Autopsicología y salud mental muy estivales que mejorarán tu estado de ánimo y reducirán tu ansiedad.

La primera clave: apertura al mundo natural. Como indicaba arriba, es el momento de olvidar un poco más obligaciones laborales o profesionales que no urgen en estos momentos. Pasa más tiempo al aire libre, incluyendo alguna experiencia vinculada a la naturaleza en tus vacaciones. Agua, aire, tierra, sol…. Abrir nuestros sentimientos a la naturaleza esencial nos permitirá sentirnos mucho mejor.

Otra clave: vitalidad. Programa un importante número de actividades este verano. No lo dediques únicamente a tumbarte al sol y holgazanear demasiado (solo lo justo). Incrementa el tiempo que dedicas al deporte y hazlo al aire libre. No temas pasar frío, o calor, o sufrir algún tipo de inclemencia climática. Dúchate con agua fría este verano. Buscamos un estado de bienestar y comodidad permanente que es contrario a nuestra condición. Es el momento, también, de comprometerte a incorporar un nuevo hábito saludable en tu rutina. Quizás tomar menos tóxicos, o cambiar la dieta; hacer una tabla de gimnasia por la mañana y animarte a hacer algunos ejercicios de respiración, yoga o estiramientos. Además de lo indicado respecto de la vitalidad, puedes incluir en este apartado un compromiso para dormir más y mejor. Un día hablaremos sobre higiene de sueño.

Una clave más:  márcate algunas metas y retos para este verano. Comienza el día con energía y haz una planificación global para toda la semana, dedicando un tiempo para la actividad física, otro (más social) para compartirlo con tu pareja, familia y/o amigos, buscar tiempo para la diversión, otro para dedicarlo a actividades más cognitivas (documentarte, lectura, preparar algún artículo) y otro para la introspección y el crecimiento personal. Y busca más tiempo, si es posible, para compartirlo con toda tu gente, y con lo que te encuentres este verano. En verano es tiempo de socializar. Si estás algo depre quizás pueda costarte este compromiso, pero si te esmeras, si te esfuerzas en activarte algo más, recibirás el premio de una mejor salud mental.

Importante: busca siempre la calma de la mente. Incluso si estás saltando en un concierto de tu grupo preferido o estás haciendo una rutina deportiva. De algún modo, siente la conexión mente-cuerpo en todo momento; o más aún: mente-cuerpo-vida. Busca tiempo para ti. Para, siéntate  y practica relajación, yoga o mindfulness. Este verano no “pienses” demasiado sobre banalidades. O sencillamente, atrévete a no hacer nada de nada… (¡durante no mucho tiempo!).

Otra clave, aunque igual me repito un poco: bebe y come un poco mejor este verano. Bebe agua y aprovecha este verano para comer más fruta y menos refrescos azucarados. Acércate a una alimentación más natural y saludable, y diviértete en la cocina.

Una clave algo difícil: conócete mejor. Esta clave la podemos conectar a alguna de las anteriores, pero se trata de dedicar tiempo a reconocer nuestros sentimientos y emociones. Descubrirlas. Las que nos gustan y las que no. Las emociones hablan de nosotros y el mundo. No debemos despreciarlas, sino conocerlas y afrontarlas. Haz un balance emocional diario o semanal para aprender a procesar mejor tus reacciones emocionales.

Esta clave es primordial: haz lo que te guste,  y mejor, compártelo. Es muy general, pero tan cierto como que en verano hace calor (aquí). Si no es necesario, o no es trabajo, no hagas muchas actividades a disgusto. Dedica el tiempo necesario a lo que te gusta: leer, pasear, ver a amigos, ir al cine, ver series, disfrutar con la tecnología, a amar, practicar tus hobbies. ¡no te cortes!.

Y una de mis claves preferidas: no te olvides de viajar. Me gusta hacer maletas siempre que puedo y recorrer ciudades. Yo viajo a distintos lugares del mundo cada año con mi club de viajeros Oneira. Hace muy poco regresé de Rumanía y en agosto recorreré una parte de Francia. En 2018 escribí sobre la magia de viajar: https://oneira.es/viajar-y-sonar-con-viajes/

Y todas las claves se resumen en una: practica la Autopsicología. Si aún no lo tienes, hazte con mi libro:  Autopsicología: ejercicios y claves para una buena salud mental publicado en Editorial Almuzara y comienza a leer por el capítulo que más te motive y haz los ejercicios que te propongo en él.

 

¡Buen verano lectores!

Alberto Bermejo
Psicólogo Especialista en Psicología Clínica

Gabinete de Psicología Eidos (Alicante)

www.psicologos.eu

eidos@psicologos.eu

Síguenos en nuestras Redes Sociales:

AUTOPSICOLOGÍA
Ejercicios y claves para una buena salud mental

El psicólogo clínico y una buena salud mental

El psicólogo clínico y una buena salud mental

Actualmente formo parte del equipo de psicólogos clínicos de la plataforma de consultas DIME BIENESTAR, del Grupo Planeta que recientemente se ha relanzado para ofrecer los mejores servicios de Psicología clínica Online. Porque el bienestar es algo que todos anhelamos: la felicidad, vivir saludablemente, sentirse conectado y tener un propósito en la vida.

Esta pasada semana escribía en OBJETIVO BIENESTAR reflexionando sobre cómo tu psicólogo clínico puede ayudarte a alcanzar una buena salud mental. No en vano, el subtítulo de mi libro publicado por Editorial Almuzara:  AUTOPSICOLOGÍA Ejercicios y claves para una buena salud mental, hace hincapié en una buena salud mental, como gran objetivo de bienestar.

Ya que aquella persona vencida por el desconcierto, la confusión o el malestar, debe plantearse un cambio vital que reconduzca su existencia hacia el bienestar y felicidad. Y disponemos de herramientas para que el paciente alcance dicho propósito.

Tengo un profundo interés por las personas, por sus emociones, su manera en que encaran la vida, su comportamiento. Su estilo de pensamiento. Me sigue intrigando, como comento en el artículo el funcionamiento de nuestra mente, por qué nuestros problemas psicológicos nos aturden; dónde residen las causas del sufrimiento humano. Y lo cierto es que disponemos de procedimientos eficaces para conseguir ayudar a quienes sufren.

¿Te estás planteando acudir a un psicólogo? ¿quieres dar un cambio radical en tu vida y en estos momentos no sabes cómo hacerlo? ¿Se te hace muy complicado superar ese problema psicológico que parece enquistado?

En mi primer artículo en OBJETIVO BIENESTAR, que aquí puedes leer, te invito a adoptar un nuevo estilo vital. Necesariamente, un primer paso para abordar el cambio. ¿A qué estas esperando?

Y si lo que necesitas ahora es refugiarte en un buen libro de AUTOPSICOLOGÍA para trabajar en casa con ejercicios y orientación sobre los problemas de psicología más acuciantes, puedes encontrar claves y ejercicios aquí mismo. ¡Ponte manos a la obra! ¡Es el momento!

Alberto Bermejo
Psicólogo Especialista en Psicología Clínica

Gabinete de Psicología Eidos (Alicante)

www.psicologos.eu

eidos@psicologos.eu

Síguenos en nuestras Redes Sociales:

AUTOPSICOLOGÍA
Ejercicios y claves para una buena salud mental

Claves de Autopsicología: La calma de la mente

Claves de Autopsicología: La calma de la mente

“No se pueden detener las olas, pero podemos aprender a surfearlas”

Jon Kabat-Zinn

Es fascinante la historia del profesor Jon Kabat-Zinn, y lo homenajeo humildemente incluyendo en este artículo una de sus afamadas reflexiones. Kabat-Zinn es el padre de lo que todos conocemos como mindfulness. Pero realmente no sería tanto el padre, como el tío, porque el verdadero creador de esta particular adaptación de la meditación al entorno occidental fue establecida por Thich Nhat Hanh, del que hablaremos en otra ocasión.

Kabat-Zinn es biólogo molecular, muy experimentado en zen, yoga y budismo. Durante una charla de Philip Kapleau, autor de Los Tres Pilares del Zen, quedó entusiasmado por todo lo relativo a la meditación y la atención plena. Por su pulso científico decidió fundar el Centro de Atención Plena en Medicina, Atención de la Salud y Sociedad, y la Clínica de Reducción de Estrés en 1979. También es el creador e impulsor del exitoso programa “MBSR”, Reducción de Estrés Basado en Mindfulness. Este científico nos ha facilitado muchas herramientas, ideas e investigación que nos permite a los psicólogos clínicos de hoy en día, aplicar sus técnicas (no solo las suyas) a resolver una parte importante de los problemas de salud mental de nuestros pacientes.

Nuestra mente, a menudo, es un desconcierto de ideas, preocupaciones e imágenes perturbadoras. Según las investigaciones a que tenemos acceso, buena parte de los trastornos de salud mental más conocidos se desenvuelven con una amplia parafernalia mental caracterizada por incomodidad, cháchara (autodiálogos inapropiados) y mucho desorden psicológico, amén de la angustia y estrés consiguientes. Nos alejamos de la lucidez, de la serenidad. Observamos nuestra vida como un puzzle descompuesto en piezas que no encajan entre sí.

Y es el momento de reconectar. De buscar la calma de la mente.

Siempre busqué la conexión. Me acerqué a la meditación años atrás en el marco de la práctica del yoga, antes de mi formación como psicólogo, y no he dejado de investigar y trabajar en esta área, formándome ampliamente.

Te propongo que cada día busques un tiempo para el descanso de la mente. Una eterna hiperproductividad no tiene sentido y es contraria a nuestra naturaleza. Genera un gran estrés y nos descompone como individuos. Cultivar cierta paz interior nos enriquece como seres humanos que somos.

La práctica regular de mindfulness reduce la activación psicofisiológica, estimula la plasticidad cerebral, refuerza el sistema inmune e impacta positivamente en nuestra salud emocional. Te invito a realizar un viaje a lo más profundo, una fórmula particular de reconexión interna.

El mindfulness es mucho más que prestar atención. Estriba en cómo prestamos atención. Desarrolla tu capacidad de estar plenamente alerta aquí, y ahora. Sin juzgar, con bondad, aceptación y apertura. En esta mirada interior eres responsable de establecer la conexión contigo mismo. Siéntate. Silencio. Respira. Atiende. Conecta. Fluye.

Practica este ejercicio que te sugiero. Conecta. Cierra suavemente los ojos. Hazte uno con el silencio. Con la espalda erguida, adopta la postura más cómoda y relaja el cuerpo los primeros minutos. Toma conciencia del ejercicio y diluye la carga mental. Pon el foco en tu respiración, lenta y suave. El ritmo de tu respirar es el ritmo de la vida. La atención consciente en este ejercicio previo es en tu respiración, pero si la mente se dispersa, vuelve amablemente a centrar tu atención en la respiración.  ¡Ya estás preparado para iniciar cualquier práctica de mindfulness!

En mi libro de AUTOPSICOLOGÍA Ejercicios y claves para una buena salud mental encontrarás diversos ejercicios que te ayudarán a reconectar.

Alberto Bermejo
Psicólogo Especialista en Psicología Clínica

Gabinete de Psicología Eidos (Alicante)

www.psicologos.eu

eidos@psicologos.eu

Síguenos en nuestras Redes Sociales:

AUTOPSICOLOGÍA
Ejercicios y claves para una buena salud mental