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Claves de Autopsicología: La calma de la mente

Claves de Autopsicología: La calma de la mente

“No se pueden detener las olas, pero podemos aprender a surfearlas”

Jon Kabat-Zinn

Es fascinante la historia del profesor Jon Kabat-Zinn, y lo homenajeo humildemente incluyendo en este artículo una de sus afamadas reflexiones. Kabat-Zinn es el padre de lo que todos conocemos como mindfulness. Pero realmente no sería tanto el padre, como el tío, porque el verdadero creador de esta particular adaptación de la meditación al entorno occidental fue establecida por Thich Nhat Hanh, del que hablaremos en otra ocasión.

Kabat-Zinn es biólogo molecular, muy experimentado en zen, yoga y budismo. Durante una charla de Philip Kapleau, autor de Los Tres Pilares del Zen, quedó entusiasmado por todo lo relativo a la meditación y la atención plena. Por su pulso científico decidió fundar el Centro de Atención Plena en Medicina, Atención de la Salud y Sociedad, y la Clínica de Reducción de Estrés en 1979. También es el creador e impulsor del exitoso programa “MBSR”, Reducción de Estrés Basado en Mindfulness. Este científico nos ha facilitado muchas herramientas, ideas e investigación que nos permite a los psicólogos clínicos de hoy en día, aplicar sus técnicas (no solo las suyas) a resolver una parte importante de los problemas de salud mental de nuestros pacientes.

Nuestra mente, a menudo, es un desconcierto de ideas, preocupaciones e imágenes perturbadoras. Según las investigaciones a que tenemos acceso, buena parte de los trastornos de salud mental más conocidos se desenvuelven con una amplia parafernalia mental caracterizada por incomodidad, cháchara (autodiálogos inapropiados) y mucho desorden psicológico, amén de la angustia y estrés consiguientes. Nos alejamos de la lucidez, de la serenidad. Observamos nuestra vida como un puzzle descompuesto en piezas que no encajan entre sí.

Y es el momento de reconectar. De buscar la calma de la mente.

Siempre busqué la conexión. Me acerqué a la meditación años atrás en el marco de la práctica del yoga, antes de mi formación como psicólogo, y no he dejado de investigar y trabajar en esta área, formándome ampliamente.

Te propongo que cada día busques un tiempo para el descanso de la mente. Una eterna hiperproductividad no tiene sentido y es contraria a nuestra naturaleza. Genera un gran estrés y nos descompone como individuos. Cultivar cierta paz interior nos enriquece como seres humanos que somos.

La práctica regular de mindfulness reduce la activación psicofisiológica, estimula la plasticidad cerebral, refuerza el sistema inmune e impacta positivamente en nuestra salud emocional. Te invito a realizar un viaje a lo más profundo, una fórmula particular de reconexión interna.

El mindfulness es mucho más que prestar atención. Estriba en cómo prestamos atención. Desarrolla tu capacidad de estar plenamente alerta aquí, y ahora. Sin juzgar, con bondad, aceptación y apertura. En esta mirada interior eres responsable de establecer la conexión contigo mismo. Siéntate. Silencio. Respira. Atiende. Conecta. Fluye.

Practica este ejercicio que te sugiero. Conecta. Cierra suavemente los ojos. Hazte uno con el silencio. Con la espalda erguida, adopta la postura más cómoda y relaja el cuerpo los primeros minutos. Toma conciencia del ejercicio y diluye la carga mental. Pon el foco en tu respiración, lenta y suave. El ritmo de tu respirar es el ritmo de la vida. La atención consciente en este ejercicio previo es en tu respiración, pero si la mente se dispersa, vuelve amablemente a centrar tu atención en la respiración.  ¡Ya estás preparado para iniciar cualquier práctica de mindfulness!

En mi libro de AUTOPSICOLOGÍA Ejercicios y claves para una buena salud mental encontrarás diversos ejercicios que te ayudarán a reconectar.

Alberto Bermejo
Psicólogo Especialista en Psicología Clínica

Gabinete de Psicología Eidos (Alicante)

www.psicologos.eu

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AUTOPSICOLOGÍA
Ejercicios y claves para una buena salud mental

Meditación de un minuto

Meditación de un minuto

A menudo optar por resolver un problema de salud mental no debe tornarse tan complicado como a menudo creemos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el estado de bienestar  es el estado óptimo y normal del ser humano. Habría mucho que discutir al respecto, pero sí es bien cierto que en este artículo de hoy me apetece romper una lanza por nuestra capacidad para reducir el malestar con soluciones poco complicadas y al alcance de cualquiera.

La tensión psicológica, que se halla en la base de múltiples problemas de salud mental, puede reducirse con sencillas técnicas de relajación y meditación. Hoy os propongo La Meditación de un Minuto.

La meditación, nosotros psicólogos occidentales, expertos en cambiar de nombre a cualquier técnica milenaria, es llamada por los colegas más modernos como «mindfulness». Yo prefiero denominarla como se ha llamado toda la vida, «meditación», como ya lo enseñaba yo hace más de veinte años en mis talleres de autohipnosis en Alicante y ya la practicaba en Cartagena junto con el yoga, cuando era un jovenzuelo, durante aquellos años en los que la New Age y los movimientos alternativos andaban muy de moda. Debo decir que nuestros amigos y sabios orientales se merecen un respeto; han de llevarse el copyright de la eficacia de estas técnicas utilísimas para la reducción del estrés y la ansiedad. Tan maravillosas como su milenaria cultura y sus paisajes fascinantes, en los que siempre que puedo me embarco para viajar y sumergirme en ellos.

La Psicología debe muchísimo a los sabios hinduistas y budistas, que nos enseñaron técnicas para parar y poner atención en nosotros mismos, en lugar de mirar todo el tiempo hacia fuera, ignorándonos. Nosotros en occidente hemos aprendido a validar las técnicas y en lugar de usarlas con fines religiosos emplearlas para curar el cuerpo y la mente, que tampoco es mala idea. Pues el estrés, la tensión y el dolor psíquico alteran nuestra naturaleza y rompen nuestro equilibro interior.

Os propongo una renovación personal, y si queréis, espiritual. Sin más rodeos, amigos lectores: os propongo que paréis y no hagáis nada. Compañeros míos de la Universidad del País Vasco UPV/EHU, como Iñaki Rivero, opinan que se puede aprender a descargar las tensiones acumuladas practicando la quietud, aprendiendo a vaciar el movimiento del cuerpo y sobre todo el de la mente.

Os recomiendo este pequeño corto en Youtube en el que se explica una meditación en un minuto: http://www.youtube.com/watch?v=YJBB8ambUdI

Si lo alargáis a cinco o diez minutos, veréis como el efecto de refresco mental se incrementa. Una pequeña siesta también ayuda, pero la siesta no la podemos improvisar ante el ordenador, o en el trabajo.

Durante este benefactor minuto conviene no centrarse en nada, dejando la mente divagar, sin intervenir; dando rienda suelta a cualquier contenido mental o emoción, sin identificarnos con ninguno de ellos; sencillamente parar, esperar y sentir, sin más. Manteniendo nuestra conexión con la respiración. Si conseguimos reducir los input u outputs mentales durante ese momento, mucho mejor.

¿A que os gustó este ejercicio?. Pues ánimo, practicad todos los días y veréis como vuestras tensiones psicológicas quedan muy aliviadas.

Alberto Bermejo

Psicólogo clínico

Gabinete de Psicología Eidos (Alicante)

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