Trastorno Obsesivo Compulsivo TOC

El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) es un trastorno común, crónico habitualmente y de larga duración en el que una persona tiene pensamientos incontrolables recurrentes (obsesiones) y comportamientos (compulsiones) que  siente la necesidad de repetir una y otra vez.

Las distintas personas con este trastorno pueden tener síntomas de obsesiones, compulsiones o ambas. Inclusive hay casos en los que aparecen compulsiones de tipo mental. Es decir, en lugar de manifestar una conducta, el sujeto realiza una gestión o acción mental, repetitiva igualmente. Estas son muy complicadas de manejar en terapia.

Normalmente estos síntomas interfieren con todos los aspectos de la vida personal, como el trabajo, la escuela y las relaciones personales.

Las obsesiones a menudo  tienen forma de pensamientos reiterados, repetitivos, impulsos o imágenes mentales que causan ansiedad. El paciente aprende que realizando determinadas conductas, consigue reducir su nivel de ansiedad, reproduciendo compulsiones o conductas desadaptadas que son parte del problema. Este alivio es provisional ya que a menudo los pensamientos obsesivos reaparecen con fuerza enseguida.

Los síntomas obsesivos más comunes son:

  • Miedo a los gérmenes o a la contaminación.
  • Pensamientos prohibidos o tabú o no deseados, que involucran el sexo, religión o daño.
  • Pensamientos agresivos hacia los demás o hacia uno mismo.

Las compulsiones son comportamientos repetitivos que una persona con TOC siente el impulso de hacer en respuesta a un pensamiento obsesivo. Las más comunes incluyen:

  • Limpieza excesiva y/o lavado de manos.
  • Simetría o establecimiento de un orden excesivamente  perfecto.
  • Orden y organización de las cosas de forma particular o precisa.
  • Comprobaciones.

En otra oportunidad seguiremos hablando sobre TOC.

Os dejo con una página de autoayuda relacionada con TOC para mayor información con buenas ideas para iniciar un tratamiento: https://www.curareltoc.com

Alberto Bermejo

Gabinete de Psicología EIDOS

Cerebro y nuevas tecnologías: implicaciones para la psicología

Cerebro y nuevas tecnologías: implicaciones para la psicología

El ordenador, las tablets y los smartphones están sustituyendo a habilidades importantes en multitud de gestiones diarias. Nos encontramos actualmente con una gran dispersión en la atención que prestamos a nuestro alrededor y expuestos a un gran número de estímulos, fundamentalmente por la presión que ejerce la tecnología sobre nosotros.
Estas y otras ideas se desarrollan en el libro Distracción. La erosión de la atención y la era oscura que viene. Enlazamos a una entrevista en dinero.com
La autora, Maggie Jackson opina que hemos perdido la habilidad de resolver problemas en profundidad y que la forma en que vivimos correo nuestra capacidad de atención perceptiva, sostenida y profunda.left-right-brain-284×300
En 2010 el articulista Nicholas Carr puso también el dedo en la llaga preguntándose si Google nos volvía más estúpidos. Afirmaba que su cerebro parecía estar cambiando y que su atención se dispersaba ostensiblemente.
Probablemente estos autores lleven parte de razón. Quizás nuestra capacidad de profundizar en el contenido de un libro se vea limitada por la presión tecnológica, que reclama respuestas cognitivas inmediatas y probablemente superficiales. Seguro que también muchos jóvenes tienen dificultades para mantener la atención en el aula el tiempo suficiente.
Ciertamente, Twitter, Facebook, las tabletas, los teléfonos inteligentes han conquistado parte de nuestro mundo físico y psíquico. Probablemente los nuevos jóvenes estén más preparados para las multitarea, para la búsqueda rápida de información y para optimizar el tiempo empleado en resolver un problema complejo de la forma más sencilla.
A costa de los GPS quizás tengamos ahora mayores problemas de orientación; asimismo, las portentosas calculadoras que tenemos en el ancho mundo virtual tecnológico impiden que progresemos en el cálculo mental; quizás estemos perdiendo habilidades de cálculo numérico. Seguramente, la consulta incesante de Google y de la Wikipedia nos haga más desmemoriados y reduzca nuestras habilidades cognitivas.
Quizás todo no sean peros. También encontraremos elementos positivos en el mundo de la tecnología en la era de Internet. Las nuevas habilidades que nos proporcionan pueden ser los cimientos de un futuro laboral en ciernes. Los videojuegos implican nuevas estrategias de aprendizaje (desdramaticemos un tanto la carga de violencia de muchos de ellos), nuevas vías de entretenimiento y de relación con los demás. Y pueden ser elementos que favorezcan una mejor autoestima. No hay más que mirar a las futuras profesiones que más pronto que tarde buscarán personas con destrezas como las señaladas.

Alberto Bermejo
Psicólogo clínico